EL barri de Baró de Viver

Arxiu -febrer 2016

Entrevista a Silvano Aversano parlant sobre Baró de Viver a El Diario.es el 23/02/2016

Entrevista | Silvano Aversano

“Cuando tienes dificultades para pagar la factura de la luz o del gas, no tienes internet”

A partir de su experiencia en los barrios de Baró de Viver y Bon Pastor, entre los más desfavorecidos de Barcelona, Silvano Aversano habla de la relación de las nuevas tecnologías con el desarrollo comunitario

Silvano Aversano

Silvano Aversano en el edificio de la Fàbrica del Sol SANDRA LÁZARO

Silvano Aversano trabaja en la Cooperativa Desarrollo Comunitario con un proyecto de plan de barrios en los barrios de Baró de Viver y Bon Pastor. La semana pasada participó en el I Congreso de Soberanía Tecnológica para hablar sobre la aplicación del concepto de Smart City –tan extendido en Barcelona en los últimos años– en los barrios populares. En los barrios donde trabaja, el 20,3% de la población no tiene acceso a Internet en casa, cuatro puntos más que la media de Barcelona. Hablamos sobre el trabajo de desarrollo comunitario vinculado a la tecnología.

¿En qué consiste su trabajo con el plan de barrios de Baró de Viver y Bon Pastor?

Hace cinco años, cuando llegamos al territorio, descubrimos que las entidades y la gente en general trabajaban de forma particular, cada uno hacía sus actividades pero no se relacionaban. Nuestro primer proyecto fue crear las mesas de convivencia, espacios de debates compartidos donde participan la gran mayoría de entidades de los dos barrios. Son barrios de la franja del Besòs, donde tenemos información para decir que mueren 10 años antes de que en Pedralbes, que tienen un nivel de estudios inferior al resto de la ciudad –en Baró de Viver sólo un 8% de la población tiene estudios superiores–. En el primer diagnóstico que hicimos descubrimos que había carencia de la organización asociativa, que no se conocían las entidades del mismo barrio, y falta de competencias a nivel digital.

A partir de ahí, ¿qué hicisteis?

Cuando averiguamos esto allí ya se estaba moviendo el concepto de Smart City, y este concepto allí no lo habrían entendido si no hubiéramos hecho un trabajo específico. Hay una Smart City, según lo que dice el Ayuntamiento, una Smart City real, que es la que llega del resto del mundo, y luego está la realidad, y la realidad en nuestros barrios es complicada. El hecho de que sean los barrios con las rentas más bajas significa que como se están buscando la vida todo el día no tienen tiempo para participar. Una cosa que me sorprendió mucho es que no hay movimiento político, no hay militancia. Cada asociación se ocupa de su tema, hay asociaciones culturales o vecinales, pero no hay un movimiento político, de protesta. No tienen tiempo, se están buscando la vida todo el día. Después de un día de trabajo, o que han ido a buscar la posibilidad de dar de comer a sus hijos, llegan a casa y si hay una reunión a las nueve de la noche, que es cuando hay reuniones vecinales, no van.

¿Y lo abordaron desde el punto de vista tecnológico?

Creamos un proyecto que se llama agenda sociocultural, una página web donde todas las entidades tienen su propio espacio. Ha sido un trabajo compartido con 19 entidades con las que hemos empezado a trabajar temas relacionados con la comunicación. Empezamos en octubre de 2014 y ahora las páginas de los dos barrios están funcionando.

Silvano Aversano

Silvano Aversano durante la entrevista SANDRA LÁZARO

¿Hay un problema de acceso? ¿Ha creado este espacio pero hay gente que desde casa no puede acceder?

Hemos calculado que de las 19 entidades con las que trabajamos directamente, sólo cuatro tendrían capacidad para poder seguir colgando noticias si nosotros nos vamos del barrio ahora mismo. Las otras 15 no tienen esta competencia, sobre todo porque cuando llegan a casa no tienen conexión. En el barrio hay familias que sufren pobreza energética, cuando tienes dificultades para pagar la factura de la luz o del gas, no tienes internet, y los que tienen tienen contratos muy básicos. Y el problema es tan grave que no sólo tienen problemas para acceder a él, sino que no tienen la competencia tecnológica para entender qué es y aprovechar la oferta que podría llegar de la red de Guifi.net.

¿Y más allá de esta página web?

Ahora nos estamos planteando pedir al Ayuntamiento que en los próximos planes de empleo se puedan formar community managers, para que puedan trabajar en los barrios la comunicación local que hacen las pequeñas entidades. El centro cultural andaluz son tres personas, tenemos una asociación de vecinos que son cinco personas pero activas hay dos, son entidades muy pequeñas, no tienen una persona que puede dedicar tiempo a la comunicación. Ahora tienen una página web, debemos emplear a esta persona, los estamos estimulando para ver y descubrir un mundo nuevo. Podemos hacer esto en vez de hacer planes de empleos que son de limpieza y provocan que una empresa no contrate personal para que reciben gente de planes de empleos cada seis meses y vuelven a casa sin aprender nada, distribuyendo la miseria. Queremos darle otra visión: hacer planes de empleo relacionados con el mundo de comunicación TIC, porque sino la brecha digital ensanchará aún más.

¿Cómo valora esta idea de la Smart City?

No hablamos de Smart City sino de Smart Barrios, y lo miramos de forma transversal. Hay una parte de formación, una de empleo, una de género, una de investigación, y por cada línea tenemos proyectos.

¿Por ejemplo?

En el tema de empleo hemos empezado en Nou Barris un proyecto para formar 15 personas que llevan en el paro más de dos años, provenientes del mundo de la construcción, para que sepan hacer auditoría de sostenibilidad energética en los edificios. Al final del proceso de formación se quedarán 9 o 10 personas, que contrataremos en un plan de empleo durante seis meses, y en este plan además de hacer las auditorías de sostenibilidad energética en los edificios del ayuntamiento, les haremos una formación en creación de empresas cooperativas, porque al final del proceso nos gustaría, tanto a nosotros como al consistorio, que algunas de estas personas formaran una empresa. Porque el ayuntamiento tiene que hacer una auditoría de sostenibilidad energética en todos los edificios que tiene, y tiene 70 sólo en Nou Barris, y este es un proyecto de Nou Barris para la gente de Nou Barris. Tenemos otro proyecto que es una escuela tecnológica para la mujer, con una clara perspectiva de género. Todos estos proyectos, de forma transversal, quieren acercarse a las necesidades reales de la gente y hacer que el concepto Smart City no esté relacionado sólo con el mundo empresarial, sino sobre todo a lo que la gente vive en su día a día.

¿Y eso qué quiere decir?

En una zona como la nuestra, la de la franja del Besòs, que es de las menos desarrolladas, que la vivan cada día quiere decir que se les solventen problemas que tienen realmente, proyectos que reviertan en la gente. Ahora trabajamos en red con otros colectivos para desarrollar todo un conjunto de acciones de Smart Barrios que de forma transversal ayuden a la gente a desarrollarse, pero partiendo de los diferentes puntos de vista. Por ejemplo, cuando decimos Smart City, ¿qué hay de las personas mayores? Te tienes que acercar de una forma diferente a como lo harías en una escuela primaria. Todo lo que se entiende como un concepto de Smart City lo queremos transformar en proyectos para la gente.

Silvano Aversano

Silvano Aversano de la “Cooperativa Desenvolupament Comunitari” SANDRA LÁZARO

¿El concepto de Smart City no está pensado para la gente?

Lo que no queremos es una ciudad sólo de hoteles y lugares de ocio, queremos recuperar la cultura. Por ejemplo el concepto maker, vinculado a las impresoras 3D. Está bien producir cosas nuevas, pero también recuperar cosas que se han dejado de hacer. Si se rompe una mesa la tiramos y compramos otra, pero si podemos aprovechar las impresoras 3D para arreglar la pata, hagámoslo. O en cuestiones de pobreza energética, está bien que no tengan que pagar la factura si no pueden, pero si han de lavar la ropa podemos crear espacios compartidos entre vecinos. ¿Esto es smart? Es trabajo comunitario, llevamos 20 años haciéndolo.

Entonces, ¿qué es smart?

El concepto smart son cosas que nos han de cambiar la vida. Ahora hay quien hace baterías con grafeno para almacenar energía. Hay estudios que dicen que Japón se está preparando porque como hay cada vez menos gente joven quieren que dentro de 15 años el 30% de la producción la hagan robots. Si seguimos esta rueda, dentro de 10 años habremos alcanzado un nivel de tecnología en que nuestra gente no trabajará, serán aún más esclavos, como ya lo son en parte. Si no hacemos proyectos pequeños como los nuestros y les hacemos ver que hay una línea, posiblemente no lo verán por ellos mismos, porque están demasiado ocupados con la necesidad de pagar la luz o dar de comer a los hijos.

Trabaja desarrollando estas competencias, pero si la gente llega a casa y sigue sin tener acceso a Internet, ¿cómo se puede abordar esta cuestión?

Es difícil, pero lo hemos pensado. Por ejemplo, hay una ley que obliga a las comunidades de vecinos que tienen ascensor a tener una línea ADSL. Esta línea que todo el mundo está pagando sirve sólo para el ascensor, y estamos pensando el sistema para liberar esto y que lo puedan utilizar los vecinos de la escalera. Pero aquí nos encontramos todavía con el problema de hacer entender la importancia de tener línea y cobertura. Ahora comienza la segunda parte. Hemos estado un año trabajando la página web, empezamos a tener un contenido, empezamos a hablar de difusión viral de las noticias. Ahora en la próxima reunión de la mesa de convivencia debemos debatir cómo hacer que a la gente le llegue y tenga la necesidad de entrar en la web. Además estamos trabajando con servicios sociales y los equipamientos para ofrecer espacio y disponibilidad de herramientas en los lugares que son comunes y crear otros nuevos. En casa puede que aún no llegamos, pero queremos llegar lo más lejos posible.

¿El uso de las nuevas tecnologías sirve para trabajar las desigualdades o deben trabajar previamente?

La tecnología es una herramienta, no dejará nunca de ser una herramienta, pero es la herramienta del siglo XXI. En el primer día del Mobile World Congress se veía toda esa gente con gafas de realidad virtual. Son dos mundos diferentes, pero nosotros no lo podemos rechazar. El progreso sólo se detiene con la guerra, así que debemos formar nuestra gente, pero si no logramos hacer que avancen se encontrarán desamparados.

¿Cree que estos avances imparables de las nuevas tecnologías han acelerado el crecimiento de desigualdades?

Quien tiene acceso a la tecnología en los últimos años ha avanzado más seguro que el que no ha tenido acceso, y esta diferencia está aumentando, así que sí, la tecnología está provocando una ruptura. Estamos volviendo al escenario de un castillo amurallado y la gente que vive fuera de las murallas. O hacemos tecnología y que la gente lo entienda o si lo hacemos como se está haciendo habrá gente que se quedará descolgada, y ese es un motivo por el que hemos empezado a trabajar incluyendo la tecnología en nuestros proyectos.

Publicado el 23/02/2016 en El Diario  http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/dificultades-pagar-factura-gas-internet_0_487502322.html

Baró de Viver rehabilitará locales en desuso para atraer empresas Noticia 19/02/2016 publicado en EL PERIODICO DE CATALUNYA

IMPULSO DE UNA ZONA DEGRADADA

Baró de Viver rehabilitará locales en desuso para atraer empresas

El ayuntamiento ofrecerá facilidades para incentivar la llegada de iniciativas que revitalicen el barrio

Sinèrgics será un espacio de ‘coworking’ cuyos proyectos redunden en empleo y beneficios para los vecinos

Baró de Viver rehabilitará locales en desuso para atraer empresas

RICARD CUGAT. Uno de los locales que rehabilitará el ayuntamiento para atraer la llegada de empresas a Baró de Viver.

VIERNES, 19 DE FEBRERO DEL 2016 – 18:27 CET

Que el de Baró de Viver es uno de los barrios más deprimidos y con más necesidades de intervención pública de Barcelona se constata en una infinidad de detalles. Uno de ellos es tan simple como el de mirar a diestro y siniestro hacia los bajos de los edificios que uno encuentra a su alrededor durante un paseo por este vecindario del distrito de Sant Andreu. Lo que serían escaparates de comercios y puertas de empresas en la inmensa mayoría de espacios de la ciudad se convierte aquí en un extenso muestrario de ladrillos, los empleados para tapiar locales concebidos para acoger un negocio o un servicio que en Baró de Viver, a día de hoy, están condenados al ostracismo.

Conscientes de esa carencia de músculo empresarial en la zona, el Ayuntamiento de Barcelona pretende dar un nuevo impulso a cinco locales en desuso para ubicar un espacio polivalente de ‘coworking’ que contribuya a “reactivar la actividad económica en la zona, una de las que presenta más necesidades”, según expone Laia Ortiz, teniente de alcalde de Derechos Sociales del consistorio. El espacio, denominado Sinèrgics, es una de las primeras iniciativas adoptadas por el nuevo Gobierno municipal para combatir la falta de cohesión social e incrementar la sensación de seguridad del barrio. “Cuando estás allí tienes la sensación de falta de vida, de que se hace necesario un impulso por la gran cantidad de locales desocupados y la falta de actividad en la calle”, expone Ortiz. Los locales, de algo más de 200 metros, llevaban más de 15 años en desuso, según destaca el consitorio.

La voluntad es crear un entorno propicio para que emprendedores y pequeñas empresas se establezcan en la zona y prosperen. Una manera de desarrollar el tejido empresarial como elemento generador de empleo y de riqueza que redunde en el entorno mejorando sus expectativas socioeconómicas. Para tal fin, el Gobierno de Ada Colau pretende que los proyectos seleccionados impulsen sinergias en las que colaboren con vecinos y entidades, convirtiéndose en un recurso profesional de proximidad para empresas y comercios del barrio e incrementando el consumo local.

INCENTIVOS

A la hora de seleccionar las propuestas más idóneas, se priorizarán las circunscritas en proyectos cooperativos, de economía sostenible y que aporten valor añadido al barrio. “Pedimos coherencia, sostenibilidad, valores y un componente innegociable de retorno al territorio”, destaca Ortiz. La iniciativa se desarrollará en los cinco locales distribuidos en una manzana edificada entre las calles de Quito y Clariana, donde las empresas aprovecharán de condiciones ventajosas a cambio de contribuir a recuperar la anémica actividad económica de la zona.

El primer año, los inquilinos estarán exentos de abonar el alquiler, una medida que, en función del desarrollo del proyecto se extenderá hasta dos años más. Cuando se acabe pagando el alquiler será en cualquier caso a un “precio muy competitivo”, por debajo del valor de mercado. Otros incentivos para establecerse en Sinèrgics serán la gratuidad del asesoramiento empresarial, así como en los servicios comunes compartidos, como ‘wifi’, fotocopiadora y suministros básicos.

BESÒS, EJE ESTRATÉGICO

La declaración de intenciones del ayuntamiento se percibirá desde la primera etapa de la iniciativa, la consistente en la rehabilitación de los espacios en la que se pretende contratar a profesionalesresidentes en el barrio y que, si se cumplen los planes, concluirá el próximo abril. En este periodo comenzará la búsqueda y selección de profesionales en un proceso que contará con la colaboración de ciudadanos y entidades de Baró de Viver. La segunda parte comenzará entonces y se prevé que concluya en diciembre. “Será la culminación de una demanda que parte de los propios vecinos para combatir la falta de dinamización comunitaria y de vida en el día a día del barrio”; resume Ortiz.

El proyecto nació antes de que fructificara la estrategia de impulso del Eix Besòs, pero totalmente identificada con esta voluntad de los ayuntamientos de Barcelona, Badalona, Santa Coloma, Sant Adrià de Besòs y Montcada i Reixac de promover un plan transversal de transformación de un territorio que fomente la cohesión social, la calidad del espacio público, las infraestructuras y los equipamientos. Colau avanzó en su conferencia anual una inversión de 150 millones para mejorar las condiciones de los barrios del eje Besòs, Ciutat Vella, Sants-Montjuïc y la ladera de Collserola.

Un vecindario joven y empobrecido

La renta familiar disponible por habitante en Baró de Viver es un indicio evidente del perfil sociodemográfico del barrio, con un 38,1% de la renta familiar de media en la ciudad y se sitúa prácticamente a la mitad del 74,1% del distrito de Sant Andreu  en el 2011, últimos datos facilitados por el ayuntamiento.

Otro de los rasgos que le diferencian del resto de entornos urbanos de Barcelona es el de ser un vecindario eminentemente joven, puesto que las personas de 65 años o más representaban en el 2012 un 16,7%, frente al 20,1% y el 20,9% del distrito y de la ciudad, respectivamente. En el extremo opuesto, el 17% de las personas de hasta 14 años, ante el 13,1% de Sant Andreu y el 12,3% del conjunto de la ciudad. Sus más de 2.300 habitantes en una superficie de 0,22  km cuadrados arroja una densidad de población  de algo más de 10.000 habitantes por kilómetro cuadrado, menos de la mitad del distrito y sensiblemente inferior a la de Barcelona, según cifras del propio consistorio.

 

Publicado el 19/02/2016 en el diario El Periodico de Catalunya  http://www.elperiodico.com/es/noticias/barcelona/baro-viver-rehabilitara-locales-desuso-captar-empresas-4911837 

Baró de Viver: un barrio arrinconado – Noticia 21/02/2016 publicado en EL PERIODICO DE CATALUNYA

UNA ZONA DEGRADADA

Baró de Viver: un barrio arrinconado

El vecindario trata de combatir los tres déficits que le lastran: el aislamiento, la carencia de equipamientos y la falta de tejido económico

Baró de Viver: un barrio arrinconado

RICARD CUGAT. Un vecino del barrio juega con su perro en una plaza dura de Baró de Viver.

DOMINGO, 21 DE FEBRERO DEL 2016

Casi todo parece concebido con carácter provisional, casi de urgencia, en Baró de Viver, un barrio humilde que acumula ocho décadas de existencia sin sacudirse la sensación de ser un incómodo apaño urbanístico. Esa impresión que quedó cuando el Patronato de la Habitación edificó unos inmuebles al estilo de las casas baratas de la época para acoger a la inmigración del momento en una situación que se repitió en los 50, con las nuevas olas de recién llegados. El Plan Especial de Reforma Interior de 1985 contribuyó a paliar algunos de sus déficits estructurales, pero 30 años después el barrio mantiene grandes desafíos por resolver.

UN VECINDARIO QUE SE RESISTE AL AISLAMIENTO

Baró de Viver fue uno de los espacios más beneficiados por la creación de la Ronda de Dalt y la de Litoral, que envuelven al barrio y contribuyen a romper su ancestral aislamiento, para lo que también fue importante la inauguración en 1983 de una estación de metro. Pero la accesibilidad es aún asignatura pendiente a ojos de sus habitantes. Lo denuncia David García, vicepresidente de la Asociación de Vecinos Pi i Margall, y pone como ejemplo que el autobús 73 dejará de funcionar el 29 de febrero y acabará servicio en Bon Pastor, al pasar a ser la línea H-4. “Esa línea era la única que te deja en Sant Andreu, donde tenemos la oficina bancaria que dejó de operar aquí y otros servicios básicos”, expone Manoli Villalba, presidenta del Centro Cultural Andaluz. Villalba destaca que “en los últimos años han dejado de operar tres líneas en el barrio” e incide en que el problema de movilidad se agrava “con lo lejos que está la estación de metro para la gente mayor y la inseguridad que siente al ir allí al oscurecer”.

SIN EQUIPAMIENTOS POR LA DENSIDAD DE POBLACIÓN

Los vecinos conocen al dedillo el censo de Baró de Viver sin consultar documentación oficial. “Desde hace muchos años, al acudir a reclamar mejoras para el barrio nos responden con la misma cantinela: somos 2.300 vecinos, una cantidad insuficiente para tener derecho a según qué servicios e infraestructuras, según nos dicen”, destaca Villalba. Bajo esa premisa, la respuesta negativa del consistorio de turno se ha ido reproduciendo cada vez que denunciaban carencias del vecindario, con unos servicios sanitarios, equipamientos deportivos y una biblioteca como los más demandados. “Los chavales no tienen ‘casal’ y aún espero que me respondan a la petición de dos simples canastas para jugar al baloncesto”, expone García. La excepción, la “chulísima guardería municipal”, dice Villalba, una de las voces más respetadas en el barrio.

UN BARRIO DEPRIMIDO POR EL PARO

Da tanta pena encontrar a chavales de veintitantos años sentados en el parque sin nada que hacer. El 80% están parados”, se lamenta Villalba. “El desempleo es el mayor problema que tenemos y consecuencia de otras carencias en el barrio, como la escasez de tiendas”, destaca García. Para comprar, hay que desplazarse a las grandes superficies del entorno o a barrios mejor surtidos de oferta comercial, como el núcleo urbano de Sant Andreu o Santa Coloma de Gramenet. Villalba denuncia la ausencia de establecimientos tan cotidianos en otros lugares como un banco o una gestoría y esperan que el proyecto Sinèrgics contribuya a paliar el déficit comercial y la lacra del paro. “Los jóvenes necesitan una oportunidad para montar negocios que enriquezcan el barrio y les permitan tener un futuro. Somos de Sant Andreu solo para salir en el mapa; para todo lo de más, somos el culo del mundo”, denuncia Villalba.

Publicado el 21/02/2016 en el diario El Periodico de Catalunya  http://www.elperiodico.com/es/noticias/barcelona/baro-viver-barrio-arrinconado-4912380